REPUDIO A LOS DICHOS DE ESTEBAN BULLRICH

“…NUEVA CAMPAÑA DEL DESIERTO…”
UNA FRASE QUE DESPIERTA LA MEMORIA

El ministro de Educación y Deportes de la Nación, Esteban Bullrich, destacó en la ciudad rionegrina de Choele Choel la inauguración de un hospital escuela de la Universidad de Río Negro pero lo hizo de una manera muy polémica: la consideró “la nueva campaña del desierto”.
La campaña del desierto a la que hizo referencia Bullrich no es ni más ni menos que la matanza de pueblos originarios ocurrida a finales del siglo 19 en la Patagonia argentina. Según estimaciones, más de catorce mil personas fueron asesinadas por las avanzadas del ejército liderado por Julio Argentino Roca.

Curiosa expresión del Ministro de Educación ¿Curiosa? o coherente con una visión de país.
“…no vaya a ser que tengamos un presidente  originario de Santiago del Estero…” Prat Gay dixit, y podemos seguir citando frases del mismo tenor, racistas, clasistas, rezuman desprecio y ponen negro sobre blanco la ideología del macrismo.
País para pocos, “sobra gente” por su origen de clase o región.
Pero hay un hilo conductor: la campaña del “desierto” de Roca implicó el exterminio de miles de integrantes de pueblos originarios y una  fenomenal apropiación de tierras. La tierra patagónica dedicada a la ganadería ovina con mano de obra semi servil.
Diciembre de 1.946 el Congreso aprueba la Ley 12.921 ratificando el Estatuto del Peón establecido por decreto en 1944.
El 16 de setiembre de 1955 el golpe definitivo que derroca al Presidente Perón “La Revolución Fusiladora” cuyo primer acto había sido el bombardeo de Plaza de mayo con un saldo de 400 muertos.
Estudiosos del período citan a un oficial “revolucionario” que se dirige a un grupo de dirigentes obreros detenidos diciéndoles “…esta revolución la hicimos para que el hijo del barrendero siga siendo barrendero….”. Podemos parafrasearlo diciendo para que el hijo del peón siga siendo peón.
La historia argentina continua, luchas, victorias, derrotas. Nuevas luchas.
1976, 16 de Setiembre. Noche de los Lápices.  Estudiantes secundarios militantes de distintas corrientes que habían confluido en reclamos como el Boleto Estudiantil son secuestrados y permanecen desaparecidos. “Que acceda a la educación el que pueda sino que siga en el lugar que le corresponde”