Institucional

ADUBA, 27 años en defensa de los derechos de los docentes universitarios y de la Universidad Pública

La historia de un esfuerzo colectivo

Los 80′: La vuelta de la democracia y la conformación sindical

Los trabajadores docentes de la UBA comienzan a dotarse de una organización sindical que coordine y organice sus luchas desde los primeros momentos de la democracia recuperada por el pueblo en 1983. El movimiento sindical docente se extendía entonces por todas las universidades nacionales y daba lugar a la constitución de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) como organización sindical de carácter nacional. Mientras tanto en cada Universidad los trabajadores docentes se reunían en organizaciones por Facultad, Escuela o Instituto, funcionando en forma coordinada.

Al tiempo que se consolidaba la organización gremial se realizaban varios paros con importantísimo acatamiento, algunos permaneciendo incluso más de un mes en reclamo de la recomposición salarial.

Los 90′: ADUBA, la organización de base constituida

Hacia fines de los años 80 se debate acerca de la necesidad de generar una forma organizativa más eficaz y se decide constituir Asociaciones de Base por Universidad unificando las distintas gremiales por Facultad, Escuela o Instituto. En este marco los docentes de la UBA constituyen su Asociación en 1991.

Apenas constituida, la Asociación de  Docentes de la UBA (ADUBA) solicita su Inscripción Gremial ante el Ministerio de Trabajo y la obtiene en 1995. ADUBA participa activamente de todas las grandes luchas por la defensa de la Educación Pública durante los años 90, enfrentando las políticas neoliberales de saqueo y destrucción que llevó adelante el menemismo. Las movilizaciones populares en las calles, como por ejemplo la gran Marcha Federal, contaron con la presencia masiva de los docentes afiliados a nuestra organización sindical.

El rechazo a la Ley Federal de Educación y a la Ley de Educación Superior nos encontró en la calle luchando junto a organizaciones gremiales de estudiantes y no-docentes. Al final del menemismo y ante el intento de recorte de $ 100 millones del presupuesto universitario nos movilizamos a la Plaza de Mayo donde nuestro Secretario General Daniel Ricci dirigió la palabra ante una multitud de más de 40 mil compañeros, en gran parte docentes de la UBA, lográndose así revertir esta medida.

El nuevo siglo y la defensa de los derechos docentes

Posteriormente en la etapa del Delarruismo y de López Murphy como Ministro de Economía ante un nuevo intento de recortar esta vez $ 300 millones del Presupuesto para la Educación Superior, se organizan en la UBA más de 1000 clases públicas, al tiempo que se mantiene un clima constante de movilización que produce la renuncia del Ministro de Economía y se logra frenar este nuevo recorte a la Universidad Pública.

En diciembre del 2001, ADUBA elabora el afiche “chau Cavallo” con una caricatura del Ministro de Economía lavando los platos (recordemos cuando el Ministro mandó a lavar los platos a los Investigadores del CONICET); a la semana se produce la renuncia de Cavallo.

Durante el año 2002 el Ministerio de Trabajo otorga a ADUBA la Personería Gremial que le permite ser la única organización sindical habilitada para representar a los trabajadores docentes de la UBA en las negociaciones salariales.

A partir del año 2003 con la asunción de Néstor Kirchner como presidente de la Nación se inaugura una nueva etapa histórica donde el Estado vuelve a ubicarse como el principal articulador social y regulador de la economía. La mejora de las condiciones de vida y la recomposición del poder adquisitivo del pueblo argentino vino acompañado por una jerarquización de la educación como una de las principales políticas de Estado. En ese paradigma los trabajadores docentes de las universidades de todo el país asistimos a un cambio sustancial en nuestras condiciones laborales y en nuestros niveles salariales, que se inscribió en una verdadera política presupuestaria tendiente a financiar y mejorar la vida universitaria.

Desde su creación, pero especialmente en este contexto, desde ADUBA hemos promovido y desarrollado propuestas generales de capacitación sostenidas en cursos y programas propios o asociados a distintas unidades académicas.

En ese sentido la intención de sistematizar y estructurar una política integral y continua de formación llevó a la creación del Centro de Formación, Investigación y Capacitación Continua Rector “Dr. Raúl Laguzzi” que desde el 2010 configura una propuesta que intenta trascender la prestación de un servicio a los afiliados y a los docentes universitarios en general. A través de una plataforma sistemática de programas de capacitación y actualización docente, formación de investigadores, formación profesional y formación sindical su objetivo es apuntar a una cualificación de la tarea docente, con el propósito de contribuir a optimizar la calidad de la educación superior a través de propuesta superadoras e integrales. La figura de Laguzzi, quien fuera decano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica y Rector de la Universidad de Buenos Aires, con la cual nominamos este nuevo Centro, representa el interés por poner la ciencia, la educación y la cultura al servicio de las necesidades y los intereses populares en pos de una patria más justa e igualitaria para todos.